Cómo reconocer códigos QR falsos y protegerse del fraude
Los códigos QR se han convertido en parte de la vida cotidiana: los usamos para pagos, acceso a información, servicios y descuentos. Sin embargo, junto con la comodidad, también aumenta el número de amenazas. Los códigos QR falsos pueden provocar pérdidas económicas, infecciones de malware o el robo de identidad, convirtiendo un simple escaneo en un grave riesgo de seguridad.
Los códigos QR en sí no son peligrosos. El riesgo aparece cuando caen en manos de delincuentes. Estos códigos pueden redirigir a sitios web de phishing, iniciar descargas maliciosas o engañar a los usuarios para que compartan información personal. Su objetivo es siempre el mismo: obtener acceso no autorizado a tus datos o a tu dispositivo.
La buena noticia es que los códigos QR falsos pueden identificarse, por lo que la tecnología QR sigue utilizándose ampliamente para compartir información sensible y datos de contacto, incluidas las tarjetas de visita digitales. A continuación, explicamos cómo funcionan los códigos QR falsos, los tipos de fraude más comunes y cómo protegerte.
Cómo funcionan los códigos QR falsos
Los códigos QR fraudulentos son códigos que han sido reemplazados o creados por ciberdelincuentes, pero que visualmente parecen legítimos. A menudo se colocan exactamente en los lugares donde las personas esperan encontrarlos: terminales de pago, parquímetros, escaparates, paquetes o correos electrónicos.
Por ejemplo, un código QR falso para pagos puede colocarse sobre uno auténtico. El usuario lo escanea pensando que está pagando a un comercio oficial, pero en realidad transfiere dinero a estafadores o accede a un sitio web malicioso.
Por eso es fundamental verificar los códigos QR antes de escanearlos, especialmente en lugares públicos.
Cómo reconocer un código QR falso
Comprueba el estado físico del código QR
Si un código QR parece sospechoso —está dañado, pegado sobre otro código o muestra señales de manipulación— no lo escanees. En situaciones de pago, siempre puedes solicitar un método alternativo, como tarjeta bancaria o efectivo.
Presta atención al enlace
La mayoría de los smartphones muestran una vista previa del enlace antes de abrirlo. Un código QR fiable dirige a un sitio web seguro: la dirección comienza con https:// o muestra un icono de candado. Si el enlace parece extraño, contiene caracteres aleatorios o errores ortográficos, desconfía.
Revisa la página de destino
Aunque el sitio web tenga un buen diseño, revisa cuidadosamente la URL y el contenido. Los estafadores suelen usar dominios con errores tipográficos, letras adicionales o nombres engañosos. Errores en el texto, estructuras extrañas y solicitudes de datos ilógicas son señales claras de peligro.
Evalúa la fuente del código QR
Los códigos QR recibidos por correo electrónico o SMS requieren especial precaución. Si el mensaje proviene de una dirección genérica en lugar de un dominio corporativo, o contiene errores de formato y gramática, probablemente sea un fraude.
Fíjate en el branding
Los códigos QR con marca, logotipo e identidad visual coherente generan mayor confianza. Los códigos genéricos y sin branding se utilizan con más frecuencia en esquemas fraudulentos. El branding mejora el reconocimiento y reduce el riesgo de falsificación.
Los tipos más comunes de fraudes con códigos QR
Códigos QR falsos para el pago de estacionamiento
Los pagos de estacionamiento mediante QR son un objetivo frecuente para los estafadores. Las personas con prisa suelen escanear sin comprobar y realizar el pago de inmediato. Los sitios falsos pueden parecer legítimos, pero conducen al robo de datos o dinero. Es más seguro usar aplicaciones oficiales o métodos de pago alternativos.
Códigos QR en paquetes inesperados
Si recibes un paquete que no has pedido y contiene un código QR con instrucciones, no lo escanees. Este tipo de esquemas suele utilizarse para phishing. Nunca introduzcas datos de tarjetas, contraseñas o códigos de un solo uso después de escanear un código QR sospechoso.
Cupones y promociones falsas
Los estafadores envían códigos QR con “descuentos exclusivos” por correo electrónico o mensajería. Tras escanearlos, el usuario es redirigido a un sitio falso donde se solicitan datos de pago o se instala malware. Descuentos del 80–90 % y ofertas “demasiado buenas para ser verdad” casi siempre son fraudes.
Cómo protegerse de las estafas con códigos QR
Verifica el código QR antes de escanearlo
Examina el código, revisa la vista previa del enlace y evalúa la fuente. Si algo parece sospechoso, no lo escanees.
Utiliza un escáner de QR confiable
Las aplicaciones especializadas de escaneo de QR pueden ofrecer protección adicional al advertir sobre enlaces sospechosos y evitar la recopilación de datos personales.
Mantén actualizado el sistema operativo
Las actualizaciones del sistema incluyen parches de seguridad importantes que protegen tu dispositivo frente a nuevas amenazas de phishing y malware.
No compartas información personal
Si un sitio web al que accedes mediante un código QR solicita datos sensibles —números de tarjeta, contraseñas o respuestas de seguridad— cierra la página inmediatamente.
Usa generadores de códigos QR seguros
Para uso personal o empresarial, crea códigos QR únicamente con plataformas confiables. Los códigos QR dinámicos con contraseñas, fechas de caducidad y protección contra manipulaciones reducen significativamente los riesgos.
Mejora tu alfabetización digital
Conocer las técnicas de fraude más comunes es la mejor defensa. Cuanto más informado estés, más difícil será que te engañen.
Confía en tu intuición
Si un código QR o una oferta parece sospechosa o demasiado atractiva, probablemente lo sea. Es mejor no escanear que enfrentarse a las consecuencias.